Denuncian vecinos mal estado de barda perimetral del Panteón Municipal

Visitantes del Panteón Municipal del Refugio, en Santiago Tulantepec, lamentaron el mal estado de la barda perimetral, que en algunos trechos es inexistente y eso ha permitido que animales y vándalos causen daño a las tumbas.

A través de reportes, algunos visitantes manifestaron que el pasado fin de semana acudieron al camposanto con el fin de visitar a sus seres queridos, y hacer limpieza a las sus tumbas, sin embargo, se llevaron una sorpresa al notar un panteón muy deteriorado.

“Ahora que acudí a visitar a mis familiares que han partido, encontré el panteón muy deteriorado, con las bardas derrumbadas que ha provocado que los perros se metan y hagan algunos destrozos. Es una situación difícil porque vas con el deseo de visita a tus seres queridos, estar tranquilo, pero hay mucho perro”, comentó Alberto Aguilar,

Agregó que lo más extraño o curioso, es que hay un letrero a la entrada que dice que por la pandemia, la entrada está restringida, pero mucha gente se mete por los tramos de las paredes derrumbadas, “No toda la gente hace daño, pero los vándalos sí y los animales hacen sus necesidades en muchas ocasiones sobre las tumbas y es muy triste ver al panteón así”.

En un recorrido realizado la mañana de ayer, lunes, se pudo observar que en el perímetro oriente del panteón, justo al final del predio está un hueco de aproximadamente ocho metros, el cual está bloqueado con una cerca de troncos, pero las personas pueden pasar sin ningún problema.

La barda poniente es la que más daño registra, pues hay varios tramos de barda derrumbados y, quizá, a manera de obstáculo para que la gente no ingrese por ahí, hay montones de tierra, escombro y restos de lápidas que dan un mal aspecto.

Si los montones de escombro y demás material fueron depositados ahí para evitar la entrada de personas, de poco ha servido, y menos ha servido, dicen los visitantes, para evitar que los perros entren y dañen las tumbas que para ellos son de mucha importancia y respeto