Panadería mexicana: historia y folclor

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  • La panadería mexicana, más allá de poseer una espiritualidad y ser un ícono en la mesa de la cocina del día a día, cuenta una historia y representa saberes, técnicas y experiencias a las que se llega a través de varios procesos

“La panadería mexicana, además de ser dulce y vistosa, se conoce internacionalmente por la versatilidad que tiene con respecto a sus formas, sabores, texturas y colores”, expresó en entrevista el chef Erick Hernández Acuahutla, egresado y docente por asignatura de la Licenciatura en Gastronomía de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH).

No es mentira que la mayoría de quienes habitan esta tierra mexicana compuesta por varios sabores, colores, sentimientos, emociones, folclores, canciones y olores, están orgullosos de todo ello, especialmente porque hay para todos los gustos y en todas las presentaciones. Ejemplo de esto es la variedad de pan dulce mexicano que, además de tener lugar en cada panadería, se resguarda en cada corazón y paladar de quien disfruta su consumo y su mera existencia.

“Desde la época prehispánica nos encontramos con una variedad de pan endémico elaborado a base de maíz. Ya con la llegada de La Conquista se dio una revolución en cuanto a la cultura, las tradiciones y, por supuesto, la gastronomía”, aseguró el experto en repostería.

Más tarde, durante la época del Porfiriato, y a causa de que el presidente Díaz disfrutaba de la opulencia europea, fue que el estilo, las técnicas y los procesos gastronómicos se mejoraron al ser influenciados por los avances extranjeros, lo cual impactó principalmente en la panadería y pastelería. En tanto, la industrialización y la modernización provocaron cambios en la calidad de los productos, la elaboración y su comercialización.

“Fue a finales de la Segunda Guerra Mundial que una de las panaderías más conocidas del país inició operaciones, Bimbo.De hecho existen datos que afirman que esta panificadora multinacional introdujo a México el proceso de producción de pan con hornos americanos, es decir, la industrialización de la panificación; con ello se abrió paso a que en los años de 1950 y 1960 se produjeran los panes que conocemos hoy en día”, enfatizó el chef.

Con el paso del tiempo, la panadería mexicana ha comenzado a incursionar en escenarios a nivel global: “el hecho de que una persona se dedique a la panadería mexicana y lo haga de manera internacional significa que tendrá el éxito asegurado, debido a que en otros países y para otras personas esto es algo que les resulta novedoso, ya que allá no tienen de primera mano el pan que se hace acá. En ese sentido, los mexicanos somos muy afortunados por realmente saber y conocer diversos sabores y texturas”, sostuvo con orgullo al finalizar.