Logra México ventajas para exportación de vehículos a EE. UU.: Ebrard
El reciente anuncio del gobierno de Estados Unidos sobre nuevas disposiciones en la fabricación e importación de automóviles otorga a México condiciones preferenciales frente a otros países exportadores, afirmó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubón.
Durante la presentación de la internacionalización del Plan México, el funcionario explicó que este trato consiste en un arancel cero para componentes automotrices como motores, arneses y suspensiones fabricados en la región T-MEC, utilizados en el ensamblaje de vehículos ligeros en Estados Unidos. Además, se elimina el cobro de aranceles acumulados.
Ebrard señaló que, aunque estas condiciones “no son óptimas”, colocan a México en una posición de ventaja relativa frente a otras naciones que exportan al mercado estadounidense.
“Probablemente lo que vamos a enfrentar no será tan desventajoso como muchos esperaban. Va a ser mejor de lo que habíamos anticipado”, afirmó.
Entre los principales cambios, se establece que los vehículos ligeros ensamblados en Estados Unidos y con componentes provenientes de México, Canadá o EE. UU. estarán exentos del arancel del 25%, originalmente previsto en la medida 232. Esta modificación busca fortalecer la producción regional bajo el argumento de seguridad nacional.
También se eliminan cargos adicionales por conceptos ajenos como migración, acero o fentanilo, lo que da certidumbre a las empresas del sector. Además, se introducen créditos fiscales de 3.75% y 2.5% del valor del automóvil durante los años fiscales 2025-2026 y 2026-2027, respectivamente, para productores estadounidenses, con posibilidad de aplicar retroactivamente pagos desde el 4 de marzo de 2025.
Aunque las nuevas reglas solo aplican a vehículos ensamblados en Estados Unidos, la continuidad del arancel cero para componentes fabricados en México preserva su acceso al mercado más importante del sector. En contraste, exportadores de fuera del T-MEC seguirán enfrentando un arancel del 25%.
Estas disposiciones, concluyó Ebrard, fortalecen la posición de México en la cadena automotriz norteamericana y le permiten conservar su participación en uno de los mercados más competitivos del mundo.

