Centro de Rehabilitación Infantil de SEDENA celebra a las infancias con terapia lúdica

Centro de Rehabilitación Infantil de SEDENA celebra a las infancias con terapia lúdica

Para fortalecer la inclusión social de niñas y niños que reciben tratamiento por alguna discapacidad, el Centro de Rehabilitación Infantil (CRI) de la Secretaría de la Defensa Nacional organizó una celebración lúdica terapéutica a propósito del Día del Niño.

Entre risas, disfraces y la complicidad de médicos y terapeutas, niñas y niños vivieron una jornada entrañable el pasado 29 de abril y es que, la celebración no solo transformó los espacios del centro, sino que también renovó el espíritu de quienes participan en el proceso de rehabilitación.

“El Centro no es solo un lugar de atención sanitaria, es un espacio de integración para las familias”, señaló el director del CRI, Coronel Médico Cirujano Alberto Darío Salgado Flores. 

Bajo su dirección, el centro ha impulsado una visión más humana y empática de la terapia, donde el juego, la convivencia y la imaginación se suman como herramientas fundamentales para el desarrollo integral de los menores. En este enfoque, cada actividad cobra un valor terapéutico que trasciende lo físico.

Durante la jornada, personajes del cine infantil llenaron de color y emoción los jardines del CRI. Payasos, hadas, superhéroes, e incluso las emociones de Intensamente, convivieron con los pequeños en dinámicas diseñadas para estimular la interacción social, especialmente en aquellos con dificultades para socializar. 

Para muchos de estos niños, la experiencia significó una oportunidad única para sentirse acompañados, visibles y parte de una comunidad sin prejuicios.

Lo más destacable fue la participación de los padres, quienes se sumaron a las actividades, fortaleciendo sus vínculos con el personal médico y, sobre todo, con sus hijos. 

Esta cercanía es parte esencial del enfoque integral del CRI, donde se entiende que el entorno familiar juega un papel decisivo en la evolución emocional y física de los pacientes.

Más allá de una celebración, el Día del Niño en el CRI fue un recordatorio del poder del juego como vehículo de inclusión, empatía y transformación. 

La jornada evidenció que la rehabilitación también puede ser un acto de amor, y que, al romper barreras mentales y sociales, se construye un entorno más digno y esperanzador para la infancia con discapacidad.

-FGA/MAS Comunicación-