Desde el aire, así trabaja el Plan DN-III-E para proteger a la población ante incendios
Po La Redacción MAS Comunicación
Detrás de cada aeronave que llega a una zona afectada por alguna emergencia, hay una historia de preparación, compromiso y servicio. Es el caso de los elementos de la Fuerza Aérea mexicana (FAM) que, a bordo de un helicóptero MI-17 que, como parte del Plan DN-III-E, realizan operaciones para combatir incendios forestales y llevar apoyo a comunidades que requieren auxilio.
El teniente de Fuerza Aérea, Piloto Aviador Ricardo Abraham Rodríguez Vidaurri, del Escuadrón 303 de la FAM, forma parte del equipo que participa en estas misiones y explica que cada operación comienza mucho antes de despegar.
Primero, en la sala de briefing, la tripulación analiza las condiciones del lugar, las rutas de vuelo y los puntos donde será necesario realizar las descargas de agua para actuar de manera segura y efectiva.
“Evaluamos el área a inspeccionar, analizamos dónde se va a tirar el agua y planeamos el regreso, que es la finalización de la operación”, explicó el piloto aviador, quien destacó que cada movimiento requiere coordinación entre todos los integrantes de la tripulación.
Para las misiones de control de incendios, explicó Rodríguez Vidaurri, participan cinco elementos: piloto, copiloto, ingeniero de vuelo y dos técnicos especializados en el manejo del helibalde, quienes desde la aeronave supervisan que la maniobra se realice correctamente.
La preparación del personal es clave para enfrentar escenarios donde cada segundo cuenta. Por ello, los elementos reciben capacitación en operaciones de carga externa y en el manejo del helibalde, una herramienta que permite transportar y liberar hasta 2,500 litros de agua desde el aire para apoyar en el control de incendios en zonas de difícil acceso para los equipos terrestres.
Más allá de la operación aérea, el teniente Rodríguez Vidaurri destaca el lado humano de estas acciones. El Escuadrón 303, integrado por más de 300 elementos, entre mujeres y hombres pilotos, especialistas de mantenimiento, electrónica de aviación y personal de apoyo, participa en diferentes tareas del Plan DN-III-E, como traslado de víveres, evacuación de personas heridas, puentes aéreos y atención de emergencias en distintos puntos del país.
A seis décadas de su creación, el Plan DN-III-E continúa siendo una presencia de apoyo para la población mexicana durante desastres naturales y situaciones de emergencia. Para quienes portan el uniforme y participan en estas labores, la recompensa no está únicamente en cumplir una misión, sino en llegar a quienes necesitan ayuda.
“Es una satisfacción ver la esperanza, la sonrisa y la felicidad de la gente al ver que llegó el apoyo”, expresó el teniente Rodríguez Vidaurri.



-FGA/MAS Comunicación-

