Refuerzan monitoreo satelital para proteger a la vaquita marina y combatir pesca ilegal

Refuerzan monitoreo satelital para proteger a la vaquita marina y combatir pesca ilegal

Con el objetivo de proteger a la vaquita marina y frenar la pesca ilegal de la totoaba, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), a través de la Conapesca, y la Secretaría de Marina (SEMAR), pusieron en marcha un sistema de monitoreo satelital en embarcaciones menores del Alto Golfo de California. 

Como parte del convenio de colaboración entre ambas dependencias para asegurar la sostenibilidad pesquera en la región, el pasado 10 de julio, se inició la instalación de los primeros 10 dispositivos de rastreo satelital en embarcaciones menores de esa zona, como parte del cumplimiento de la Norma 062 y de la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables. 

La medida busca un mayor control de las actividades pesqueras, comenzando por el Alto Golfo, el Golfo de Ulloa y Playa Bagdad, y se proyecta alcanzar un total de 850 embarcaciones monitoreadas en San Felipe, Baja California, y en el Golfo de Santa Clara y Puerto Peñasco, Sonora.

Estas acciones forman parte del compromiso internacional de México con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), específicamente con la Línea 2 del Plan de Acción de Cumplimiento para prevenir el comercio ilegal de totoaba y proteger a la vaquita marina. El sistema de rastreo responde a la meta 2.12 de dicho plan, al establecer mecanismos tecnológicos para vigilar embarcaciones menores.

El monitoreo satelital también da cumplimiento al acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación en 2020, que obliga a embarcaciones pesqueras a contar con sistemas de rastreo inviolables. Para ello, Conapesca firmó un convenio con la Financiera para el Bienestar (FINABIEN), que proporcionará conectividad mediante el satélite mexicano Morelos 3, con cobertura total en el país y su zona económica exclusiva.

Con esta medida, el Gobierno de México ratifica la lucha contra la pesca ilegal, respalda la conservación del ecosistema marino en el Alto Golfo y promueve prácticas pesqueras sostenibles. Además de proteger especies en peligro crítico, como la vaquita marina, se fortalece el marco legal y tecnológico para la vigilancia marítima en zonas de alta biodiversidad.

-FGA/MAS Comunicación-