Adán Pérez Vargas, el escultor de Ahuehuetitla

Con más de 20 esculturas creadas en madera, piedra y metal, Adán Pérez Vargas, jardinero de oficio, pero escultor en sus tiempos libres, mostró su colección de obras que ha realizado durante varios años.

Orgulloso de ser parte de la colonia Ahuehuetitla, el artista recordó que desde pequeño sintió inclinación hacia el labrado de figuras, lo cual fue detectado por un familiar y le otorgó unas herramientas para que empezara a trabajar en el arte de esculpir.
Recientemente, agregó a la colección tres piezas labradas en piedra, “Santo El Enmascarado de Plata”, “Frida Kahlo, la Soñadora”, y “Andrés Manuel López Obrador”.

Las tres obras, son las cabezas de los tres personajes mencionados, “A Frida la iba a poner en una base de madera, pero opté por dejarla libre, como era, y recostarla sobre un metate de piedra del estado de Veracruz, que me obsequiaron.
El artista, reconoció que trabajar en piedra, es mucho más sencillo para él, ya que labrar la madera requiere mayor precisión en los golpes, por la misma fragilidad del tronco.

Con madera ha creado a “Quetzalcóatl, la serpiente emplumada” y a “Pachangón”, esta última, es la escultura de un gorila de aproximadamente un metro de altura, al que le incrustó como dientes, unos pedazos de cuernos de venado que le obsequió un amigo de Estados Unidos de Norteamérica.

“Mota”, es la figura de un elefante esculpida en madera, Adán contó que una ocasión caminaba con su hermano por unos terrenos de pastoreo y se sentó a descansar en un trozo de madera, inmediatamente, su mente vio en ese tronco a un elefante, y le dijo a su hermano: “Mira Pablo, estoy sentado sobre un elefante, a lo que su hermano le contestó. ¿De qué mota estás fumando?”, narró Pérez Vargas.

Meses después, efectivamente, ese troco ya era un elefante y lo nombró “Mota”. Otras obras que ha creado han sido un búho, una cara de un león y otra de un toro, las tres en la técnica de martillado, con cacerolas viejas.De las obras más grandes que ha hecho Adán y que ahora son parte de la identidad de su colonia, son las letras monumentales que forman la palabra “Ahuehuetitla”, al igual que el escudo de Tulancingo, este último en un piedra de más de 150 centímetros de diámetro, las cuales están en el parque de La Avioneta.

Agradecido con Dios por su don y con la gente que le ha ayudado a realizar algunas exhibiciones, como en la clínica 34 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en enero de 2020, Adán Pérez Vargas desea esculpir a la “Familia Burrón”, que son personajes fueron creados por el tulancinguense Gabriel Vargas.

Finalmente, Pérez Vargas dijo que aunque su intención no es vender sus obras, queda abierto a las ofertas que le puedan hacer, ya que con el recurso obtenido acondicionará su sala de exhibición